lunes, 17 de febrero de 2014

Un juguete nuevo: "Pluma de hacer cosquillas"

No hace mucho encontré este objeto en una tienda y lo compré. Es una "pluma de hacer cosquillas". Realmente hace cosquillas en aquellas partes sensibles a ellas, pero también puede utilizarse en zonas sensibles al placer para llevarte a mundos de nuevas sensaciones.

Cuando lo traje a casa preparé todo para su estreno. Puse música y también incienso e hice que mi novio se tumbara en la cama. Le quité la camiseta, le dije que cerrara los ojos y empecé a pasársela por el cuello, el pecho, el vientre... Sus labios dibujaron una leve sonrisa de placer y su cuerpo empezó a retorcerse subiendo la temperatura. Después le quité los pantalones y los calzoncillos. Ya estaba empalmado.

Le pasé la plumita por la parte interna de uno de sus muslos hasta llegar a la ingle y ahí me detuve un poquito más. Estuve un buen rato pasándosela por los huevos y la base de la polla. Él se estremecía no tanto por la sensación de la pluma en sí, sino por el morbo de saber que algo muy bueno se acercaba.

Efectivamente, todo el ritual con nuestro nuevo juguete era sólo una excusa para tener sexo, sexo oral concretamente. Cuando su polla ya estaba dura, palpitante y mojada entreabrí mi boca y comencé a hacerle una mamada, de las lentas, las sabrosas, las que nos encantan a nosotras y a ellos les transporta.






No hay comentarios:

Publicar un comentario